La mediación es un procedimiento voluntario en el que dos o más personas, con la ayuda de un mediador imparcial, intentan llegar por sí mismas a un acuerdo. Así la define la Ley 5/2012 de mediación en asuntos civiles y mercantiles, y es lo que hacemos en Ayuda y Mediación: acompañarte para que tú y la otra parte decidáis, y no un juez.
¿Qué es la mediación?
Es un espacio de diálogo guiado por un tercero neutral, el mediador. El mediador no decide quién tiene razón ni impone una solución: ordena la conversación, aclara los malentendidos y ayuda a que cada parte entienda las necesidades de la otra. Las decisiones son siempre de las partes. Sirve para conflictos muy distintos: una separación, una herencia, un problema en la comunidad de vecinos, una deuda entre empresas o una discrepancia entre socios. Puedes ver ejemplos en nuestra guía de qué se puede mediar.
Los 4 principios de la mediación
- Voluntariedad: nadie está obligado a llegar a un acuerdo ni a quedarse en el proceso.
- Imparcialidad y neutralidad: el mediador garantiza que ambas partes tengan las mismas oportunidades y no actúa en interés de ninguna.
- Confidencialidad: lo que se dice en mediación no puede revelarse ni usarse después en un juicio, con excepciones muy concretas como un acuerdo escrito de todas las partes o razones imperiosas de orden público, como el interés superior de un menor.
- Protagonismo de las partes: el acuerdo lo diseñan quienes lo van a cumplir.
Cómo funciona la mediación paso a paso
- Solicitud. Una de las partes, o ambas a la vez, pide la mediación. Si la pide solo una, se invita a la otra a participar.
- Sesión informativa. El mediador explica cómo funciona el proceso, su perfil profesional, el coste y las consecuencias legales de un acuerdo, y las partes cuentan en qué consiste el conflicto. Según el artículo 17 de la Ley 5/2012, si una parte no acude sin justificación se entiende que rechaza la mediación. En nuestro caso, [la sesión informativa es gratuita].
- Sesión constitutiva. Si las partes deciden seguir, firman el acta que fija el calendario, la duración prevista, el coste y el lugar, y dejan constancia de que participan voluntariamente.
- Sesiones de trabajo. Se habla de los temas que preocupan, se buscan opciones y se negocia. Pueden ser conjuntas o por separado, presenciales o por videollamada.
- Acuerdo y acta final. Si hay acuerdo, total o parcial, se recoge por escrito de forma clara y lo firman todas las partes y el mediador ( artículo 22). Si no lo hay, el acta lo deja reflejado y queda abierta la vía judicial.
¿Cuánto dura una mediación?
La ley pide que sea «lo más breve posible» y que se concentre en el mínimo número de sesiones, pero no fija cuántas. Cuando la mediación se usa como requisito previo a demandar, no puede superar tres meses desde que el mediador recibe la solicitud. Un juicio, en cambio, no tiene ese límite.
¿Tiene validez legal lo que se acuerda?
Sí. El acuerdo de mediación obliga a las partes. Si quieres que pueda exigirse por la fuerza, puedes elevarlo a escritura pública ante notario y convertirlo en un título ejecutivo; si la mediación empezó después de iniciarse un proceso, las partes pueden pedir al juzgado que lo homologue. Contra el acuerdo solo cabe pedir su nulidad por las causas que invalidan los contratos.
¿Quién puede ser mediador?
Debe tener titulación universitaria o de formación profesional superior, formación específica en mediación y un seguro de responsabilidad civil. Para actuar en los casos en que la mediación es requisito previo a demandar, además, debe estar inscrito en el Registro de Mediadores e Instituciones de Mediación del Ministerio de Justicia o en el registro autonómico correspondiente. Nuestro mediador, Juan Ramón Conde Bueso, es jurista y mediador acreditado desde 2015.
¿Cuándo conviene la mediación?
Cuando quieres mantener la relación con la otra parte (familia, vecinos, socios), cuando el conflicto es privado y prefieres que no se haga público, y cuando quieres decidir tú en lugar de esperar una sentencia. No es la mejor vía si la otra parte no quiere dialogar de ningún modo; en ese caso, un trámite previo bien documentado también te protege, como explicamos en qué cambió con la ley de 2025.
Preguntas frecuentes
¿La mediación es obligatoria?
Depende del asunto. En muchos casos civiles y mercantiles hay que intentar un medio adecuado de solución de controversias antes de demandar, y la mediación es una de las opciones. Lo vemos en detalle en el artículo 2 del blog.
¿Necesito abogado?
No es imprescindible para participar, pero es recomendable consultar las dudas legales con uno, sobre todo antes de firmar.
¿Quién paga la mediación?
Salvo pacto en contrario, el coste se reparte por igual entre las partes, haya o no acuerdo.
¿Si la otra parte no quiere?
No se puede obligar a nadie a mediar. Pero su silencio o rechazo puede tenerse en cuenta después en un juicio.